
Línea de trabajo
La tecnología funciona. Nadie sabe qué está en riesgo.
Los sistemas están arriba, los proyectos avanzan y las auditorías se atienden. Aun así, cuando el directorio o el dueño pregunta qué expone a la empresa y qué hay que resolver primero, la respuesta llega en lenguaje de TI y no en lenguaje de negocio.
Gestión tecnológica
Qué hacemos
Ordenamos esa conversación. Priorizamos los riesgos tecnológicos desde lo que le cuesta al negocio —eficiencia, eficacia, alineamiento, confiabilidad y cumplimiento— y no desde lo que le preocupa al área de sistemas.
Qué queda cuando salimos
Cuando salimos, la empresa tiene el método para gestionar sus riesgos de TI, la arquitectura documentada de aplicaciones, infraestructura y datos, el registro de riesgos vigente, la hoja de ruta de tratamiento y un documento ejecutivo que el directorio entiende sin traducción.
Cómo se ve el trabajo
Los riesgos, ordenados en lenguaje de negocio.
Aplicaciones, infraestructura y datos conectados a lo que el negocio necesita, con una prioridad que el directorio entiende.
Tres formas de entrar a esta línea
Gobierno de TI
Quién decide qué en tecnología, con qué criterio y con qué presupuesto. Ordena la relación entre negocio, operación y proyectos, y define quién responde por los datos de la empresa.
Planificación estratégica de la tecnología
Qué se compra, qué se construye y qué se deja morir en los próximos años. La cartera de inversión tecnológica atada a los objetivos del negocio y a lo que la empresa puede sostener hoy.
Seguridad y privacidad de la información
Riesgos, políticas, controles y respuesta ante incidentes. Del lado de privacidad, el cumplimiento de la LOPDP: qué datos tiene la empresa, con qué base legal los trata y quién responde por ellos.
Trabajemos para que su gestión tecnológica tenga las respuestas.



